martes, 24 de noviembre de 2009

Cuarto Creciente...


http://www.flickr.com/photos/enigmatico757575/3677072429/in/photostream
________________________________________


El relente de esa noche clara de Noviembre se refleja bajo la luz de las farolas en forma de fina neblina. Parece que por fin el padre invierno accede a mostrarse. Ella, cobija sus manos heladas en los bolsillos de la chaqueta y avanza hacia el cajero. Él, está fuera en la calle, sentado en el suelo, justo en la entrada del vestíbulo y no es viejo… Por un extremo de la manta sucia y raída asoma su mano derecha sujetando una botella de ginebra medio vacía, por el otro, aflora su zarrapastroso calzado. Su mano izquierda, olvidada exangüe sobre la acera, como si no le perteneciera. Una mata de pelo como una masa compacta y opaca de un color indefinido, enmarca una mirada derrotada que parece abismada en la nada. Perdida en el firmamento…

La urbanita que vive en su interior valora veloz la situación y decide que esa triste figura es inofensiva… A medida que se aproxima, su humanidad le llega en oleadas. Una amalgama de efluvios a sudor, humedad rancia y aliento metálico. Sólo cuando llega a su altura, se percata de que sus ojos no vagan sin rumbo como pensó unos metros más atrás. En realidad está observando el cielo nocturno atentamente.

Sin detenerse, de una manera inconsciente ralentiza sus pasos durante un segundo imperceptible e instintivamente alza la vista en la misma dirección. Al bajarla, él, atrapa sus ojos en los suyos. Su mano izquierda abandona la acera por unos instantes y señala hacia una maravillosa Luna escarchada en cuarto creciente, sumergida en un brillante y vaporoso halo Novembrino...

- Una voz suave le indica en apenas un murmullo:


-¿Ves esa estrella tan cercana? –Ya no la mira-

-¿A la Luna? -pregunta ella fascinada-

-Sí, ésa. Es Júpiter…y un poquito más a la izquierda… debería estar Neptuno… Hoy se ve especialmente bien… es porque están en Capricornio… seguramente a finales de Noviembre… -su tono denota una nota interrogante, esperando confirmación-

Ella asiente con la cabeza, sin dejar de mirar a esa bóveda que los ha unido en ese único y mágico trance. Mientras... una tenue luz azul invade ese rincón, hace tan sólo un momento teñido en gris anodino... y pinta un esbozo de sonrisa en ambos rostros.

-Piensa en decirle algo más… pero él, de nuevo está muy lejos...

Al salir del cajero susurra un adiós. Los dedos de su mano izquierda se mueven de nuevo sobre la acera… en un gesto que sabe para ella…

sábado, 7 de noviembre de 2009

Tempus fugit...



http://www.flickr.com/photos/enhiro/3104388931/

________________________________

Somos muchos los que decimos, que el pasado no debería contar tanto en nuestra existencia, o que si lo hace, fuese tan sólo como lección de vida. Que sólo a las acciones del presente les correspondería crear nuestro tiempo. Pero parece que al final, como diría mi buen amigo Yandros, el tiempo es sólo ese punto infinitesimal del presente, en donde nuestra mente falaz por naturaleza, probablemente nos aleja de la auténtica realidad. Una materialidad siempre ajena a la intrínseca y esencial percepción del mismo y que enlaza esos tres conceptos que utilizamos en la dimensión espacial que nos concierne, para organizarlo y tratar así de aprehenderlo y asimilarlo de algún modo.

Pero esas tres creaciones humanas, pasado, presente y futuro, no dejan de ser otra entelequia, una vana ilusión elucubrada y aceptada como un respiro e interpretación de nuestro cerebro, que instante a instante ese implacable e inaprensible concepto se encarga de ir desmintiendo. Porque siempre será él, el que nos envuelva y aprisione y el que nos traiga y nos lleve a su antojo de forma irreversible y siempre en una sola dirección. (Arthur Eddington y su “flecha del tiempo” dixit en Illo témpore) . Aunque esté por ver que ocurrirá en un futuro...

Pero prescindiendo de magnitudes físicas que siempre pasan por la subjetividad o relatividad de un observador y de definiciones académicas varias.

¿Nunca os habéis preguntado qué sucedería si dejásemos de medirlo artificialmente? Si nos limitásemos sencillamente a dejarnos llevar por el incesante fluir de su inevitable y permanente viaje de la luz a la oscuridad y viceversa... ¿estaríamos fuera de la trampa? ¿influiría eso en nuestra percepción de tal concepto? O por el contrario ¿lo seguiríamos "sintiendo" de la misma forma?

Como un ladrón de vida… o un liberador de almas o de energías… Dependiendo siempre de la subjetividad de las diferentes culturas que nos ciernen.

Lo cierto, es que en nuestro lado del espejo, siempre lo percibiremos como el testigo mudo, palmario e inequívoco que nos aprisiona en la huella que deja a su paso en todo lo vivo, incluso en lo inerte o en lo falto de vida.

Y haremos tal cosa y todas las cosas… siempre en presente y con los limitados recursos de que disponemos… Un presente que sólo lo es, si existe un pasado previo… que creamos mediante algo tan inasible y ambiguo como un recuerdo. Por no hablar del futuro, que es tan solo la posibilidad de imaginar… o la facultad de crear con nuestras acciones del presente tal probabilidad, justo en ese infinitesimal momento. Tan solo un punto en el Universo.
Así pues, sólo “estamos o existimos” en ese suspiro infinitesimal en el que se entrelazan recuerdo y probabilidad. Frágil y fútil frontera la del ser.

Definitivamente, duermo fatal.
_________________________________

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...